En la amplia renovación de la Comisión Ejecutiva que se acordó el 11º Congreso Federal de UPA, celebrado en febrero de 2025, una de las novedades más relevantes fue la creación de la Secretaría de Relevo Generacional y Digitalización. Un área nueva de acción sindical que refleja la trascendencia que se otorga en UPA al reto de facilitar la incorporación de jóvenes a la actividad agraria. Para liderar esta nueva secretaría el Congreso situó a Alicia Martínez Rubio, que en el último año ha dado un fuerte impulso a este gran reto.
Alicia Martínez nació en 1980 en Jaén. Está casada y tiene una hija y un hijo. Es Ingeniera Técnica Agrícola, con especialización en explotaciones agropecuarias, Técnica Superior en Prevención de Riesgos Laborales y con máster universitario sobre Olivicultura, Aceite de Oliva y Salud.
Pertenece al Consejo Rector de la Cooperativa Ciudad de Jaén y gestiona una explotación de familiar de olivar. En 2010 se incorporó al Departamento Técnico de UPA Jaén, donde se encargaba de la gestión de ayudas para jóvenes agricultores.
Una experiencia personal y profesional que avala su responsabilidad actual para hacer frente a una realidad del sector agrario con apenas el 9% de los titulares de explotaciones agrícolas y ganaderas con menos de 41 años; frente al 41% con más de 65 años. Apenas el 8% de beneficiarios de ayudas de la PAC, según datos de 2022, tenía menos de 41 años.
La estrategia de relevo generacional de la Comisión Europea, presentada en octubre de 2025, pretende duplicar los jóvenes agricultores y ganaderos de aquí a 2040, alcanzando un 24% de agricultores menores de 40 años en la Unión Europea ¿Crees que podrán cumplirse esos porcentajes?
UPA valora la ambición de la estrategia de relevo generacional. Pasar del 12 al 24% de jóvenes agricultores y ganaderos no va a ser fácil, hace falta más apoyo público, para que no haya ningún joven, agricultor o ganadero, agricultora o ganadera que quiera y no pueda incorporarse por falta de partida presupuestaria.
La Estrategia tiene cinco puntos claves, entre ellos el acceso al crédito con una partida de hasta 300.000 euros. Además, el acceso a los conocimientos y las habilidades, el acceso a la tierra con la creación de un observatorio europeo para saber qué tierras están disponibles.
Igualmente, es importante asegurar unas condiciones de vida justas para que los jóvenes se quieren quedar en su pueblo o incorporarse desde fuera, cuenten con acceso a sanidad, vivienda, Internet… en las mismas condiciones que en cualquier ciudad. Además de crear servicios de sustitución para mejorar la calidad de vida de los jóvenes, que pueden tener tiempo libre por enfermedad, lesión, cuidado paternal, vacaciones, formación….
Sin olvidar el último punto de la estrategia de relevo que es la sucesión y la jubilación. Es fundamental. Los mayores que quieren dejar el campo, deben poder hacerlo. Muchas veces no ceden a esas tierras porque la pensión que les queda es mínima y lo necesitan como complemento para ellos llevar una calidad de vida. Y lo que tienen que generar es una sucesión y una jubilación dignas.
Se suele mencionar el acceso a la tierra, el acceso al agua, el acceso a la financiación. ¿Cómo puede un joven hoy en día acceder a estos recursos para emprender un proyecto en agricultura y ganadería?
Los principales retos que tenemos son los tan necesarios bancos públicos de tierra y agua. Hemos conseguido un avance porque se va a crear un banco público de tierra con unas 17.000 fincas, que deberían ser de acceso prioritario para los jóvenes que se quieran incorporar. Y necesitamos iniciativas similares con la creación de bancos públicos de agua. Todo ello, con un objetivo más amplio, enmarcado en la necesaria Ley de Agricultura y Ganadería Familiar, que debe ser el marco genérico de todas las políticas agrarias nacionales.
¿Y en cuanto a las ayudas para incorporarse? Hay datos que hablan de que solo el 48% de las incorporaciones se hacen con ayudas públicas.
Más de la mitad de los jóvenes que se incorporan no tienen ayudas directamente por incorporarse. Lo cierto es que muchos jóvenes deciden incorporarse sin ayudas por la carga burocrática que tienen en la tramitación, la complejidad muchas veces de ciertos compromisos, las normativas… Entonces queda un amplio margen muy grande por parte de las Administraciones para facilitar la tramitación de ayudas para incorporación.
Desde UPA, en todas sus oficinas comarcales y locales, ayudamos a los jóvenes con los problemas de carga burocrática, normativas… Porque muchas veces, cuando se enfrentan a un expediente de incorporación, una vez que les dan la ayuda surge la duda ¿qué hago? Necesitan un acompañamiento por parte de UPA para que impulsen su proyecto de vida, que se sientan acompañados y que tenga éxito la incorporación.
¿Crees que la falta de prestigio y reconocimiento social afecta a los jóvenes agricultores y ganaderos?
Ese es uno de los grandes inconvenientes que tenemos, la falta de prestigio. Tenemos que dignificar la profesión, empezando por nosotros mismos y lo tenemos que hacer con la boca muy grande.
Yo soy ingeniera y luego tengo mi explotación de olivar tradicional familiar con mi familia y yo me siento tan orgullosa de mi carrera como de mi explotación familiar, que trabajamos todos y entre todos la llevamos para adelante. Y no es incompatible una cosa con otra. Tenemos claro que hay que poner en valor, que muchas veces no lo hacemos, el papel de la agricultura y la ganadería y de esos hombres y de esas mujeres que hacen posible ese trabajo.
Eso tiene que venir acompañado de rentabilidad en las explotaciones. Porque si no, los jóvenes no se van a querer incorporar. Y hay que poner también en valor esa necesidad social que tienen de nosotros. En definitiva, la incorporación de jóvenes exige más apoyo, reconocimiento social y explotaciones rentables.
Sin olivar que nos quedamos muchas veces solamente con lo negativo. Y si miramos la tasa de incorporación de los jóvenes en otras profesiones autónomas, es muy similar a la que tenemos nosotros en el sector agrario.
Se está produciendo una creciente incorporación de jóvenes agricultores y ganaderos, agricultoras y ganaderas, a las redes sociales ¿Crees que esto ayuda a reforzar el prestigio de la profesión?
Sin duda, es una oportunidad, una ventana al mundo para mostrar la importancia del trabajo que hacemos en nuestras explotaciones, el día a día en tiempo real y directo. Mostrar tus dificultades, tus problemáticas y las soluciones que tú encuentras en tus explotaciones, que compartes con tus seguidores. Es muy importante.
¿Cómo ayudáis a los jóvenes en UPA? ¿Crees que los jóvenes están convencidos, son conscientes de la importancia de pertenecer a una organización agraria como UPA?
Pertenecer a una organización agraria como UPA es fundamental. Cuando las y los jóvenes vienen a nosotros a realizar, por ejemplo, un expediente de incorporación, una ayuda de modernización de su explotación, vienen porque quieren que se les acompañe, que se les asesore. UPA tiene para ello un gabinete técnico en todas las provincias y en los territorios a nivel nacional que presta ese servicio de acompañamiento y asesoramiento y formación.
La tramitación de las PAC, las altas, las bajas…, todo eso es fundamental. Y, además, se crea un vínculo que va más allá del trámite burocrático que puede haber, porque les enseñas desde el principio hasta el final, ves su proyecto de vida y estás ahí acompañando y asesorando, que es lo que hace UPA.
Una de las actividades que más éxito está teniendo en este sentido es el programa Cultiva, que favorece el intercambio de experiencias formativas ¿Qué transmiten los jóvenes que han realizado este programa?
UPA, desde el principio en este programa, en el año 2020, empezó con un proyecto piloto de dos entidades y trece jóvenes ¿Por qué? Porque los jóvenes necesitan esa formación práctica en campo que no encuentran en ningún sitio. Por eso, desde UPA apostamos por el programa Cultiva.
Creemos que es un programa muy necesario. Se ha hecho también una apuesta muy fuerte, duplicando el último presupuesto, y en 2025 con 2,4 millones de euros, hasta un total de unos 386 asignados por todo el territorio nacional. Cuando los jóvenes vienen al programa Cultiva, les encanta la experiencia. Aprenden en el día a día y luego también les ayuda mucho a diversificar su explotación, porque pueden ir a otra explotación que tenga otra orientación técnico-económica muy distinta a la suya.
Para nosotros como organización agraria también es muy importante, porque estamos en contacto con ellos y vemos su día a día y sus demandas… que también nos sirve mucho para trasladar esa realidad a las administraciones.
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