Una hamburguesa es una hamburguesa, y está hecha de carne. Así como un filete, una salchicha o una albóndiga. Es lo que defiende el sector ganadero y cárnico de toda la Unión Europea, pero no es el mensaje que, a día de hoy, están recibiendo los consumidores de todo el continente. Para resolver esta situación, confusa y engañosa, el sector ha lanzado una iniciativa para defender qué debe y qué no debe ser considerado y denominado con los nombres tradicionales de los productos cárnicos.
UPA, que participa y apoya la campaña a través del Comité de Organizaciones Profesionales Agrarias europeo (COPA), recuerda que el etiquetado de los alimentos y la regulación del marketing de la industria alimentaria son imprescindibles para que los consumidores sepan lo que están comprando y comiendo.
Como recuerdan desde el COPA-Cogeca, el debate sobre el uso de denominaciones de productos cárnicos y lácteos para las imitaciones vegetales es “mucho más complejo de lo que parece a primera vista”. Si en el próximo mes el Parlamento Europeo decidiera permitir “vacíos legales en las denominaciones de alimentos para proteger las «salchichas» o las «hamburguesas veganas», se abrirá una caja de Pandora que repercutirá igual en los consumidores y los ganaderos a largo”.
Las principales organizaciones europeas representativas del sector ganadero –entre las que se encuentra el COPA-Cogeca, organismo al que pertenece UPA– han anunciado esta nueva campaña y han hecho un llamamiento a la movilización de todo el sector después de que el Parlamento Europeo no haya logrado, tampoco esta vez, un acuerdo sobre las disposiciones del Reglamento para las OCM relativas a las denominaciones de la carne.

Los diputados del Parlamento Europea han reanudado el debate del año pasado al objeto de conceder el reconocimiento de nombres como ‘hamburguesa vegana’ y ‘salchicha vegana’. El europarlamentario socialista Eric Andrieu propuso dejar la decisión en manos de la Comisión Europea. Pero “pasar la pelota a la Comisión de esta manera es inaceptable para los agricultores y es contrario a la propuesta inicial sometida a votación el año pasado”, recuerda el COPA.
No es un rechazo a los productos vegetales
“El sector ganadero europeo no pretende oponerse al desarrollo de los productos llamados veganos, simplemente pedimos que se reconozca y se respete el trabajo de millones de agricultores y trabajadores del sector ganadero europeos. No tengo miedo de decir que se trata de un caso patente de secuestro cultural”, ha explicado Jean-Pierre Fleury, presidente del grupo de trabajo sobre carne de vacuno del COPA.
En un manifiesto redactado con motivo de la campaña, las organizaciones europeas destacan el hecho de que al considerar los productos veganos, se tiende a olvidar que a los agricultores europeos les interesa tanto producir proteínas vegetales como animales y que no se oponen a la producción de proteínas vegetales para productos veganos. Sin embargo, las imitaciones vegetales tienden a copiar las denominaciones y las características de los productos cárnicos y lácteos.
No engañar a los consumidores
El sector cárnico anima al sector de los productos elaborados vegetales a no basar su estrategia de crecimiento en una lucha entre productos. “En lugar de invertir en actividades de lobby, estas empresas deberían desarrollar nuevos conceptos de marketing, con miras a obtener el reconocimiento de los consumidores” y no para engañarles.









