La agricultura española sigue dando pasos para lograr reequilibrar una cadena comercial que lleva demasiados años marginando a su primer eslabón, como denuncian los agricultores. El vitícola es el último de los sectores en sumarse a la adopción de figuras legales orientadas a dar ciertas garantías a los agricultores. El BOE acaba de publicar en el día de ayer el modelo de contrato homologado para compraventa de uva de vinificación.
La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos ha mostrado su satisfacción por la publicación del contrato, una herramienta que debe ser asumida y utilizada desde que comience esta próxima campaña –el 1 de agosto- y que debe ayudar al cumplimiento de los pagos y del precio. Al contrato se sumará en breve un estudio de índice de precios y de costes que está preparando la interprofesional del Vino con el apoyo de UPA.
El contrato dará fuerza a los viticultores profesionales frente al resto de eslabones de la cadena. También será una garantía a la hora de negociar incumplimientos y poder acudir a instancias como la AICA. UPA ha vuelto a reclamar que la venta a pérdidas se articule como una práctica prohibida en el marco de la Ley de la cadena alimentaria. Los agricultores han hecho un llamamiento al sector para asumir masivamente este contrato y comenzar a utilizarlo en esta campaña.









