El buen tiempo no es tan bueno
Cuántas veces habremos oído todos, e incluso comentado, el buen tiempo que hizo en la reciente Semana Santa? ¿Cuántas imágenes de televisión, con playas abarrotadas, terrazas y bares a tope, portavoces hoteleros encantados de la plena ocupación? Sin duda, buenas noticias para los que disfrutan de vacaciones y viven del turismo. Pero, desde luego, no para los agricultores y las agricultoras, los ganaderos y las ganaderas.
Seguro que en los millones de desplazamientos de los que hablan también los medios en estas fechas señaladas, los ciudadanos con opciones de viajar habrán visto desde el coche, a toda velocidad, campos secos, poco verde e incluso, los más avispados, habrán reparado en que esta es una primavera con menos esplendor de lo habitual. Y poco más.
Pero lo cierto es que este buen tiempo “oficial” no es tan bueno para el campo y, por extensión, para el conjunto de la sociedad, que se alimenta de los productos que aportamos los y las profesionales del sector agrario.
Nuestra obligación, como productores y como organización que representa al colectivo mayoritario del sector, a la agricultura familiar, es dar la voz de alarma. Y ya lo hemos hecho. Exigiendo al Gobierno que reaccione con inmediatez, convocando la Mesa de la Sequía para analizar a fondo la situación y adoptar las medidas que sean necesarias.
Porque lo cierto es que en gran parte de España arrastramos un déficit hídrico gravísimo, con una sequía muy profunda que afecta a la cosecha de cereales, que puede descender hasta un 30% respecto a 2016, y al resto de herbáceos, además de a la ganadería por falta de pastos y sobrecostes de alimentación del ganado. Sin olvidar los daños en frutales, viñedo, olivar, etc.
Una situación en la que vuelven a cobrar toda su importancia los seguros agrarios, que deben actuar en estos casos como un verdadero seguro de rentas, para lo cual es imprescindible, igualmente, que las Administraciones recuperen el terreno perdido en los últimos años con los apoyos a los seguros y su consideración como elemento estratégico de política agraria.
Y entre tanto, miraremos al cielo…, y al móvil, buscando en las aplicaciones del tiempo qué va a pasar en los próximos días. Unos, desde las oficinas de la ciudad, buscando sol para el fin de semana. Y otros, como nosotros, pensando más en el porcentaje de probabilidad de lluvia, porque en ello nos va la supervivencia.
Editorial del número 261 de la revista oficial de UPA: La Tierra del Agricultor y Ganadero

