También necesitamos una PAC estable que dé a los productores la flexibilidad suficiente para producir, máxime cuando uno de los mayores desafíos para la próxima década es la necesidad de aumentar la producción de alimentos para una población mundial que crece a un ritmo de 140. 000 personas cada día. En un mundo donde el cambio climático ya es un hecho, tenemos que producir más con menos.
En un contexto internacional cada vez más globalizado es esencial luchar contra las prácticas comerciales desleales en la cadena alimentaria y mejorar el posicionamiento de los agricultores a lo largo de esta.
Estas prácticas, junto con la volatilidad y crisis de los mercados, hacen que la viabilidad de muchas explotaciones sea prácticamente imposible.
En este sentido, el paquete de ayuda europeo acordado por los ministros de Agricultura de la UE en marzo de 2016 es un paso adelante para ayudar a resolver la situación crítica que afecta a los mercados agrícolas de la UE.
Muchos agricultores de toda Europa se enfrentan sin ninguna duda a la peor crisis desde la década de los ochenta.
El sector lácteo y el porcino atraviesan una profunda crisis provocada en parte por el embargo ruso y las consecuencias de la política exterior europea.
Para finalizar, es necesario implementar nuevas iniciativas para fomentar hábitos alimenticios saludables a una edad temprana y poner en con- tacto de nuevo a los consumidores con la naturaleza. En un mundo cada vez más cambiante y globalizado, la educación se convierte en un elemento fundamental.
Artículo original publicado en el Anuario 2016 de la Agricultura Familiar de la Fundación de Estudios Rurales









