Retos de futuro del sector agrario en Andalucía

Andalucía es la mayor potencia agraria de España, lo cual es motivo de orgullo pero también de responsabilidad. Así lo entendemos desde el Gobierno andaluz, conscientes del enorme potencial y relevancia que el sector tiene para nuestra economía. Un logro que no habría sido posible sin la sólida base que supone nuestro sector agrario y…

Susana Díaz Pacheco. Presidenta de la Junta de Andalucía
31 de agosto de 2017

El campo andaluz ha apostado por la innovación y se ha modernizado en las últimas décadas al incorporar todo tipo de avances, especialmente en la mecanización de los trabajos, y ha mejorado los sistemas de riegos e implantado las nuevas tecnologías en el procesado y comercialización de los productos. Esta clara transformación se ha traducido en una creciente productividad y capacidad para competir en los mercados exteriores.

Nuestra región aporta un 25% de todo el valor de la producción agraria nacional y un 33% del valor añadido, con una gran diversidad agrícola, ganadera y pesquera. Un tejido productivo potente y diverso donde, además, el desarrollo de una agricultura familiar ha sido vital para la ordenación y cohesión de nuestros pueblos, el mantenimiento de nuestro paisaje y la biodiversidad.

Andalucía cuenta con 771 municipios, muchos de ellos dependientes directamente del campo, la ganadería o la pesca. De toda la superficie andaluza, el 50% es agraria útil. Nuestra comunidad aporta cerca de una quinta parte de toda la superficie agraria útil de España (18,8%), con un equilibrio entre cultivos permanentes y anuales y una destacada presencia del olivar, con alrededor de un millón y medio de hectáreas, y la dehesa, con algo más de un millón de hectáreas. Unos sistemas productivos que no existirían de no ser por la labor de miles de agricultores y agricultoras, ganaderos y ganaderas, que mantienen con su labor diaria estas explotaciones.

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El despoblamiento y el envejecimiento de la población es una cuestión que preocupa a la mayoría de las regiones desarrolladas y que también afecta a Andalucía, aunque en menor medida que en otras regiones de España. De hecho, Andalucía tiene una población de más de 8,2 millones de habitantes, donde casi el 54% de la población reside y vive en municipios rurales, frente al 20% de la media nacional.

Plan de igualdad entre mujeres y hombres

En este contexto, de los casi 4,5 millones de habitantes rurales casi la mitad (el 49,8%) son mujeres. Un hecho que reconocemos desde el Gobierno andaluz por su valiosa aportación. Porque si la mujer rural crece y prospera, Andalucía también crecerá y progresará al mismo ritmo.

Por ello, vamos a impulsar una igualdad efectiva a través del primer plan de igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres en la actividad agroalimentaria y pesquera de Andalucía. Una iniciativa pionera que contempla medidas hasta 2020 para reforzar el papel de la población femenina en la revitalización y diversificación económica del medio rural y de las zonas litorales con presencia de la pesca. Un plan que amplía las políticas autonómicas de apoyo al emprendimiento y al empleo, con el fin de evitar los riesgos de envejecimiento en un sector clave de nuestra economía.

El relevo generacional es trascendental para el campo andaluz. De toda la población rural, el 45% son menores de 35 años. Y en esa línea hemos impulsado políticas que fomentan el relevo generacional, algo que también es prioritario en Europa, a lo que hemos destinado más de 120 millones de euros en ayudas para la creación de empresas agrarias por parte de los jóvenes.

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Unas ayudas que han tenido una demanda de solicitudes sin precedentes y que han permitido que se hayan instalado en el campo andaluz más de 2.000 jóvenes en tan solo dos años, más que en todo el marco europeo anterior, entre 2007 y 2013. Porque somos conscientes de que sembrando el medio rural andaluz de jóvenes obtendremos los frutos en empleo, riqueza y progreso.

La actividad agraria es la principal fuente de empleo en la mitad de los municipios andaluces. En concreto, el empleo agrario aumentó un 12,4% en 2016, hasta superar los 246.000 ocupados, siendo el sector que más creció en porcentaje de la economía andaluza.

La despensa de Europa

Nuestras producciones agrarias enormemente diversas, unidas a un tejido empresarial muy competitivo, con más de 5.000 industrias y más de 270.000 familias vinculadas a la agricultura, forman el mayor complejo agroindustrial a escala nacional. Andalucía, con su potente sector agroalimentario y su gran vocación exportadora, actúa en muchas ocasiones como la despensa de Europa.

Los andaluces se han abierto al mundo, y este ha sido uno de los factores que más ha impulsado nuestra economía. La apuesta por la internacionalización de manera clara ha supuesto un gran cambio estructural en el que las exportaciones se han convertido en un elemento que caracteriza a nuestro sector agroalimentario y nos coloca en una posición de liderazgo.

Nuestras empresas han ganado músculo en el mercado exterior, volcándose en la mejora de su competitividad, con unas exportaciones que no han dejado de crecer durante siete años consecutivos, superando la barrera de los 10.000 millones de euros, lo que ha situado a Andalucía como mejor región exportadora. Todo ello en un entorno internacional de incertidumbres ante el aumento del proteccionismo y el cierre de fronteras en ciertas partes del mundo.

El triunfo del Brexit es una mala noticia para el proyecto europeo porque supone un retroceso en la construcción de una Europa más fuerte. Debemos estar atentos al rumbo que pueda tomar el Brexit. Además de las incertidumbres que generará en los mercados internacionales, también sin duda afectará al equilibrio de fuerzas en la toma de decisiones de la Unión Europea y supondrá un importante impacto en el presupuesto de la futura PAC.

Desde la Junta de Andalucía seguiremos vigilantes para paliar cualquier consecuencia negativa que pueda tener el Brexit, dando todo nuestro apoyo a todo el sector del agro andaluz. Consideramos que ante esta incertidumbre necesitamos más Europa para afrontar retos como la respuesta a la globalización, el aumento de la desigualdad o la cooperación entre territorios.

Desde la Junta de Andalucía tenemos la convicción de que un modelo económico basado solo en el mercado interno no es sostenible, por ello estamos dando apoyos para seguir potenciando la internacionalización. De este modo, se ha puesto en marcha el plan de internacionalización de la economía andaluza, que constituye una de las herramientas para incrementar la base exportadora, incorporar más activos y convertir en exportadores habituales a aquellas empresas con esta iniciativa internacional.

Y seguiremos avanzando para que nuestro tejido productivo sea más competitivo. Para eso es fundamental contar con unas infraestructuras adecuadas que faciliten el acceso a las explotaciones y agroindustrias, así como unos regadíos eficientes que beneficien especialmente a los pequeños productores.

El reto del agua supone una constante lucha por la eficacia y la eficiencia en la gestión de este recurso y la reducción de costes. Andalucía, con apenas el 24% de la superficie agraria útil en regadío (algo más de un millón de hectáreas), aporta el 64% del valor de la producción vegetal y el 63% del empleo agrario. Por ello, la reducción de costes, como por ejemplo de la energía, y la realización de inversiones en infraestructura representan un aspecto de crucial relevancia y reivindicación.

Por ello, además de reclamar al Estado que realice las inversiones que le corresponden, desde la Junta de Andalucía vamos a poner en marcha ayudas para la modernización de las infraestructuras, así como la creación de nuevos regadíos y la mejora energética de los ya existentes.

Por otro lado, Andalucía es líder en producción ecológica, con más del 40% de la superficie ecológica española, otra de las señas de identidad del sector que acredita el respeto por la sostenibilidad de los recursos.

Además tenemos el objetivo de proteger aquellos productos agroalimentarios que tienen unos atributos de calidad adicional, derivados del cumplimiento de normas que van más allá de las exigencias obligatorias de calidad comercial o estándar. Así, desde 2001 existe la marca agroalimentaria de Calidad Certificada, un distintivo andaluz que diferencia nuestros productos por su exigente calidad.

Un trabajo colectivo

Pero no cabe duda de que el salto cualitativo y cuantitativo del sector agroalimentario andaluz se ha debido principalmente al esfuerzo y dedicación de sus profesionales, grandes y pequeños, erigiéndose en impulsores de la economía andaluza y, a la vez, de la cohesión de nuestra tierra.

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Un esfuerzo en el que tanto la Junta de Andalucía como las organizaciones agrarias, las cooperativas, las organizaciones políticas, los agentes sociales y las entidades municipales debemos impulsar y trabajar unidos para seguir liderando nuestra capacidad productiva, reforzando además la generación de valor añadido de nuestros productos a través de la formación y la investigación.

Por eso, el sector agroalimentario se enmarca entre las prioridades del Plan Andaluz de I+D+i (PAIDI) 2020 puesto en marcha, con el que nos hemos marcado como objetivo que el gasto en I+D sea el 2% de nuestro PIB.

Ya tenemos mucho terreno ganado en este aspecto, pero debemos ir a más. Andalucía es hoy la comunidad autónoma con mayor número de centros de investigación en el ámbito agroalimentario y cuenta con más de 1.600 investigadores en activo, ocupando el tercer lugar nacional en cuanto a gasto anual en I+D, con 1.465 millones de euros.

Uno de los pilares clave en este aspecto es el Instituto Andaluz de Investigación y Formación Agraria, Pesquera, Alimentaria y de la Producción Ecológica, con 18 centros de investigación y más de 1.200 hectáreas de fincas experimentales donde se realiza una intensa labor de formación y transferencia de tecnología y conocimiento.

Como importante es el apoyo y aporte investigador y formativo procedente de las universidades públicas de Andalucía, algunas especializadas como las de Córdoba y Almería, que se han unido formando un Campus de Excelencia Internacional AgroalimentarioCeiA3.

En suma, no cabe entender Andalucía sin su campo, su ganadería y su pesca. Pero menos aún sin la labor y el sacrificio de la gente que se afana por producir y poner en el mercado productos de la mayor calidad posible. El Gobierno andaluz reconoce y apoya de forma permanente la ingente labor de este sector, su innovación, modernización e internacionalización.

De esta manera, entre todos y todas revitalizaremos el campo andaluz creando una sociedad de personas y para las personas en la que seamos capaces de seguir produciendo alimentos que se diferencien por su seguridad, su magnífica calidad y, además, por haberlo hecho de forma sostenible y respetuosa con nuestromedio ambiente.

Artículo publicado originalmente en el Anuario 2017 de la Agricultura Familiar, editado por UPA y la Fundación de Estudios Rurales.

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