La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) ha iniciado en febrero de 2025 una nueva etapa de acción sindical, tras la celebración de su 11º Congreso Federal, con un Programa de Acción que propone un nuevo modelo de sindicalismo agrario, con el apoyo solidario de todas y todos los aliados de la organización en comarcas y pueblos de toda España.
El 11º Congreso Federal ratifica el compromiso de UPA como organización mayoritaria y representativa de la agricultura y la ganadería familiar, cuyos miles de aliados y aliadas conforman una amplia red que abarca en su gran diversidad todos los sectores productivos y los territorios agrarios.
Un colectivo mayoritario en el sector agrario en España que, desde hace cuarenta años, encuentra en UPA su espacio natural de representación, reivindicación y proyección hacia las instituciones, las estructuras económicas y sociales; con una acción sindical que ha conseguido avances y progresos importantes, desde el reconocimiento público a la trascendencia de la agricultura y la ganadería familiar hasta conquistas legales tan importantes como la Ley de la Cadena Alimentaria, el refuerzo en los seguros agrarios o los ajustes en la aplicación de los cambios en la Política Agraria Común.
Sobre la base del recorrido realizado hasta ahora, el 11º Congreso Federal de UPA acuerda nuevos objetivos para los próximos años, con un espíritu constructivo y positivo, asentados sobre la fuerza de las estructuras territoriales de la organización -autonómicas, provinciales, comarcales y locales- para abordar nuevos retos, que se concretan en nueve puntos básicos:
- El relevo generacional es el objetivo para el que UPA reclama más apoyos y compromiso político para rejuvenecer el campo. Sin la incorporación de jóvenes no hay futuro para la actividad agraria y el mundo rural. Un reto que exige ayudas rápidas, concretas, innovadoras y con la mínima burocracia imprescindible, para facilitar la decisión de las y los jóvenes que deseen trabajar la agricultura y la ganadería, mediante fórmulas abiertas y positivas.
- Ley de Agricultura y Ganadería Familiar. Una urgencia social, económica y territorial. El 11º Congreso Federal de UPA exige al Gobierno y a todos los partidos políticos que aprueben con urgencia la ley que priorice a las explotaciones familiares en todas las acciones públicas, con apoyos específicos y medidas que minimicen los trámites administrativos y faciliten el trabajo en el campo.
- La agricultura y la ganadería familiar son sostenibles por naturaleza, determinantes en la acción social contra los efectos del cambio climático. Por ello, UPA comparte todos los objetivos públicos y sociales para un desarrollo sostenible y reivindica medidas justas y adecuadas para asegurar el futuro de las explotaciones familiares, como garantía del abastecimiento alimentario y la preservación de los recursos naturales.
- Un sindicalismo vertebrador. Impulso compartido a prácticas agronómicas y ganaderas innovadoras, y a la digitalización del trabajo en el campo. UPA se compromete a reforzar la colaboración sindical con instituciones, organizaciones y empresas con intereses comunes, en proyectos de innovación, investigación y mejora de todo tipo de prácticas agrícolas y ganaderas, con especial atención a la imprescindible digitalización del campo, en la que UPA está especialmente involucrada para que las explotaciones familiares protagonicen este impulso hacia el Nuestro trabajo tiene valor y la sociedad debe ser consciente de ello. El nuevo sindicalismo agrario que impulsa el 11º Congreso Federal de UPA destaca las acciones de comunicación como una herramienta fundamental, de carácter transversal, para reforzar todo el trabajo sindical de la organización al servicio de la agricultura y la ganadería familiar.
- Consolidar y reforzar mercados y precios justos, en España y en la Unión Europea. La presión sindical de UPA abrió hace décadas el debate político y social sobre la necesidad de precios justos para el campo. El resultado de esa presión se tradujo en cambios normativos, con la Ley de la Cadena Alimentaria, que son solo el principio de un proceso que exige más garantías para asegurar mercados justos y equilibrados, en España y en la Unión Europea, a través de la PAC, y reciprocidad de condiciones en los intercambios con terceros países.
- Unidad de acción sindical. Movilización, negociación y acuerdos. El modelo sindical de UPA seguirá apostando por la unidad de acción con el resto de las organizaciones, poniendo siempre por delante lo que nos une frente a las divergencias. Juntos somos más. Pero ello no impide que UPA tome sus propias decisiones cuando se hace necesario. Con el convencimiento añadido de que conquistas negociadas y obtenidas por UPA terminan beneficiando a todos los profesionales del sector.
- Garantizar condiciones de trabajo y salarios dignos en la agricultura y la ganadería, favoreciendo la plena integración de las y los trabajadores migrantes. Las y los afiliados de UPA son firmes en su compromiso para asegurar un marco de relaciones laborales justo y regularizado, con prácticas de prevención de riesgos laborales, que favorezca la incorporación de hombres y mujeres de cualquier procedencia al trabajo en las explotaciones agrarias.
- Reforzar la plena igualdad efectiva, normativa y real entre hombres. El 11º Congreso Federal de UPA reafirma el carácter igualitario de la organización, tanto en la composición de sus órganos de gestión y representación, como en la firme defensa de las políticas de igualdad en las explotaciones familiares, las políticas públicas en relación con la actividad agraria y, de manera muy especial, en la lucha contra la violencia machista en el medio rural.
- Agricultura y ganadería familiar para frenar el despoblamiento. Compromiso con el progreso y el bienestar en las zonas rurales y los pueblos. UPA traslada a la sociedad su pleno convencimiento de que sólo la agricultura y la ganadería familiar pueden frenar el abandono en las zonas rurales, generando actividad económica y empleo en los pueblos que repercuta positivamente en otras actividades complementarias. Para ello, es imprescindible contar con los servicios públicos básicos y garantizar el acceso a la educación y la formación de niños y jóvenes en su entorno, incluida la formación profesional en agricultura y ganadería.









