Madrid, 1 dic (EFEAGRO).- El proyecto de directrices de la Unión Europea (UE) sobre la venta conjunta en el sector del aceite de oliva traslada a los agricultores y ganaderos "una gran incertidumbre" sobre la aplicación de las excepciones a las normas de Competencia.
Así lo ha apuntado en un comunicado la organización agraria UPA, que considera que, además, no amplía las posibilidades que en este momento tiene el sector para poder defender su posición en el mercado.
"Pensamos que esta iniciativa de la comisión adultera total y radicalmente el espíritu del acuerdo político del Trílogo", ha afirmado.
UPA solicita a la Unión Europea que "renuncie a este camino y permita y favorezca la constitución de organizaciones de productores" que, agrupando la oferta, "sean capaces de mejorar la posición negociadora de los agricultores y ganaderos dentro de la cadena alimentaria".
Según la organización, la redacción definitiva de las directrices todavía no se ha publicado, pero "todo parece indicar que van a mantener la filosofía del proyecto hecho público por la Comisión Europea y que supone la constatación de que mantiene la postura que defendió desde el inicio de la reforma de la Política Agraria Común".
"Solo de esta manera se entiende que los servicios de la Comisión intenten cambiar el sentido del acuerdo comunitario, legislando a través de estas directrices y dificultando aún más la difícil tarea de reequilibrar la cadena agroalimentaria", ha añadido.
Conceptos que se tratan en el Proyecto de Directrices -como el "mercado relevante" o la "eficiencia significativa"- generan a juicio de la organización agraria "una enorme incertidumbre" en los diferentes sectores implicados.
En su opinión, la interpretación que los servicios de la Comisión hacen sobre ambos implica que en la práctica "ninguna organización de productores busque nuevas estrategias en beneficio de los agricultores o ganaderos por miedo a las represalias de los servicios de Competencia".
UPA ha insistido en que la Comisión Europea debe ser consciente de que la situación de desequilibrio que vive la cadena en este momento "es un grave peligro para el medio y largo plazo".
"Si realmente se pretende dotar a los agricultores y ganaderos de medidas para reequilibrar la cadena agroalimentaria", las directrices comunitarias "deberían ser mucho más flexibles permitiendo al sector productor mantener negociaciones comerciales de tú a tú, con la industria y la distribución alimentarias".
Según UPA, se puede dar la circunstancia que en España una cooperativa, que ahora "puede y de hecho negocia colectivamente el precio de los productos de sus socios, si se constituyera en Organización de Productores (OP) pudiera tener problemas con la Comisión".
Problemas que podrían surgir, por ejemplo, "por no demostrar suficientemente la eficiencia significativa de la construcción de un cebadero comunitario o una planta de embotellado de aceite de oliva o un centro de acondicionamiento de semillas".
De esta forma, las decisiones que, como cooperativa, sólo tienen que explicarse ante los socios y su asamblea general, en el futuro, como OP y según las directrices de la CE, "tendrán además que explicarse ante la Comisión o ante los servicios de Competencia nacional. Y todo ello sin ninguna ventaja para el socio", ha indicado. EFEAGRO